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martes, 26 de mayo de 2009

Novedades!

En apenas unas horas he recibido dos excelentes noticias: Sunday Drivers y La Cabra Mecánica van a publicar nuevo disco.

De los manchegos oí hace tiempo rumores de separación, lo cual me entristeció mucho. Creo que son una banda magnífica, con una gran capacidad para hacer crecer las canciones, de adornarlas con decenas de arreglos que inyectan vitalidad y hermosura. Lo que no me ha quedado del todo claro es si van a publicar alguna canción castellano.

Esto es lo que me han mandado desde Mushroom Pillow:

texto por Virginia Díaz:

"Es el mejor disco que hemos hecho hasta la fecha", si esto lo dice otra banda, no te lo crees pero si lo dicen
The Sunday Drivers, dalo por hecho. The End of Maiden Trip es su mejor disco. Grabado en directo, en una semana, en los estudios Red Led de Madrid, el cuarto largo de The Sunday Drivers es un viaje utópico con saltos en el camino y con 13 paradas y me apeo en todas. No me permite pasar por alto ninguno de los paisajes con los que me encuentro. Esto me recuerda a que la primera vez que lo escuché, pensé que era un álbum muy visual, de esos que incluirías en la banda sonora de tu película favorita. Cada momento encaja perfectamente con una escena protagonizada en primera persona y, en parte, ahí radica su poder. Comienza con un golpe que va directo al corazón y que arranca a medio tiempo pero me estalla en la cara, crece y se hace enorme y, claro, no me lo puedo quitar de la cabeza. Así es My Plan: "mi plan no es quererte, tengo mejores cosas que hacer contigo", fantástico resumen. Siento el mismo ritmo y la misma emoción en I, con un sonido de teclado que sobrevuela las estrofas y que es pura golosina, color, luz e intensidad. Pienso que no se va a acabar esa sensación y no me equivoco cuando aparece Everything reminds me of you. Power pop con más de power que de pop, sin duda alguna, y asoman los mejores Teenage Fanclub -los de Bandwagonesque, quizás- desde el primer repiqueteo de guitarra. Avanzo nuestro recorrido, descubro melodías áltamente adictivas y me topo con unos The Sunday Drivers más optimistas que nunca, con el tono alto incluso en los tiempos medios-bajos (escúchese So What -desgarradora, atraviesa cualquier cosa que se le ponga por delante- Paining you buy y Row). Retrocedo y me detengo en (Hola) to see the animals. Aquí me recreo: con su la la la la, con su ukelele, con su Hola -que lo dijo ella-, con sus coros. Me levanto y empiezo a bailar y a cantar: "quiero ir contigo a ver a los animales", y ahí están. Al final, acompañando las notas del bajo, hay gaviotas, rinocerontes, tortugas, hipopótamos y elefantes. Termina la aventura con El final del viaje inaugural y se te cae la lágrima sunday driver porque, además, dura poco más de 2 minutos y medio. No pasa nada, puedo volver a empezar. Cada vez que haga este recorrido tendré nuevas experiencias, sentiré que merece la pena seguir... un momento, ahora que lo pienso, esto lo he escuchado yo en alguna parte... ¡ah, sí¡: "con ellos he reído, he bailado, he saltado, he cantado, he llorado, he sentido, en definitiva, porque ellos hacen que siga creyendo en esto que es la música". Me cito textualmente en 2007, ahora me reafirmo y termino como empecé: The end of maiden trip es el mejor disco de The Sunday Drivers.

Tracklist:
01 My plan
02 I
03 Guerrilla
04 Everything reminds me of you
05 Specially (today)
06 A miracle
07 So what
08 (Hola) to see the animals
09 Hold on to love
10 Passing you by
11 Smile
12 Row
13 The end of maiden trip

En cuanto al Lichis, pues también parecía que estaba un poco desaparecido, que no daba señales de vida, que no arrancaba la grabación de su nuevo disco...Hace un par de años La Cabra regrabó viejas canciones, dándoles un nuevo formato (por ejemplo "La novia del marinero" la convirtieron en un trallazo de flamenco-rock). Pero al parecer no se llegó a un acuerdo con DRO para la publicación de ese disco, así que el Lichis se puso a componer nuevos temas. Al final, por lo que cuenta en su blog, han tirado por la calle de en medio:

Comunicado sorpresa para todos.
Os anuncio que La Cabra Mecánica vuelve a la carretera en Octubre de 2009 con la publicación ya definitiva de un álbum doble con nuevas canciones y nuevas versiones de clásicos de La Cabra, recopilando un cancionero escrito entre 1994 y 2009.

La gira estará gestionada por Last Tour International, a cuya web os podréis dirigir en busca de más información (cuando la haya) sobre los detalles de la misma, además de mi propia web.

Sé que estáis ansiosos por saber cosas y yo también por contarlas. Será en breve.
Un beso muy fuerte a todos. Hay cosas muy buenas en camino.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Mirando atrás: Cabrón

Inauguramos esta nueva sección, "Mirando atrás", en la que me gustaría recuperar álbumes y grupos que, por la razón que sea, han pasado de puntillas por el olimpo del rock, o no son recordados como se merecen.

Y para abrir este nuevo espacio he escogido uno de mis discos favoritos: Cabrón, el segundo disco de La Cabra Mecánica, publicado en 1999. Asumiendo lo pretenciosa que es la siguiente frase, Cabrón contiene las mejores letras que se han escrito jamás en castellano. Bueno, venga, las mejores letras que vieron la luz en los años 90. Bueno, mmm, sí, cierto, en los 90 se publicaron discos tan míticos como Honestidad Brutal, Agila, Salitre 48....¿las mejores letras del año 99?


Que os den, las mejores letras de los 90. Y punto.

La historia de La Cabra Mecánica comienza con, "Cuando me suenan las tripas", que vendió cerca de 25.000 copias, con lo que DRO le dio manga ancha al Lichis para su siguiente obra. Frente al sonido cosmopolita del primer disco, con una producción más bien blandita, Lichis pergeña un disco con un sonido oscuro, noctámbulo, canalla, Cabrón. La producción de Juanjo Melero (ex Sangre Azul) es enorme, dotando a la obra de un sonido negruzco, viciado. Además Juanjo terminó muy contento con el resultado, como cuenta en esta entrevista.

El disco lo abre "Drid pop", tema que se inicia con una frase lapidaria ("Últimamente he dejado de ver los telediarios, total pa qué si ya me los sé"), y que incorpora un guiño a los Beatles. A pesar de que al Lichis siempre se le asocie con la rumba, su querencia por el brit pop es enorme, y en casi todos sus discos rinde homenaje al sonido pop de las islas. Después comienza el baile de géneros con "En brazos del enemigo", canción con piano latino en la que el Lichis desgrana su poesía costumbrista y culinaria ("tú bailabas con Whitney Houston y los Camela, rojo supurante mi corazón era chorizo frito en la parrilla de un chiringuito de una asociación vecinal"). De seguido aparece la funky "Terribles 80", de estribillo quedón ("soy un yonky, yonky, y todos mis amigos tocan funky, funky"). De seguido aparece la rumbita "De buena mañana", preciosa canción de despertares, con un estribillo en el que Lichis lanza un guiño a Machín ("si te falta color ya está el blanco pa pintar estrellas, angelitos negros que por lo visto en el cielo también los quiere Dios"). El sonido de un vinilo y de un piano-bar anuncian "Como un animal", baladón donde los haya, con excelentes arreglos de violín y texto plagado de ironía ("cagué el hechizo del estribillo pegadizo viviendo como un animal") y con los Beatles sobrevolando alrededor. Al final del tema se incluyó un texto locutado por la mítica voz de Rafael Taibo. De nuevo el sonido se rompe y llega uno de los puntos culminantes del disco, "Canción protesta", tema chandal-metalero en el que el Lichis muestra su habilidad rapeando, mientras junta referencias a Molotov, Cecilia, al patriotismo futbolero, la comercialización de la música, la violencia de género....y todo en poco más de 2 minutos. La montaña rusa de Cabrón sigue subiendo con "Sobre cañones y moscas", único single del disco, en el que la cita a los Byrds y Dylan es obvia ("Hey Mr. Tambourine que no se acabe el baile, ojos de vidrio, sol de aluminio, tuya la sangre de mi nariz...") con los Beatles de nuevo en el retrovisor. Lichis echa el freno con "Malacara", canción de pop fresco y directo, retrato de un pillastre con aires a Pedro Navaja. Nuevo giro musical: el sonido techno de "Fiesta rave" nos lleva a una noche de locura y desenfreno, pupilas dilatadas y mandíbulas batientes, con estribillo guitarrero, incluyendo también aires arábigos que recuerdan al primer Búnbury del "Radical Sonora". Incluye un recitado absolutamente sorprendente: "El gorila común europeo machaca una media de tropecientos mil jóvenes cada fin de semana, causa esta, junto al letal binomio alcohol-drogas de diseño, de la paulatina extinción de la raza humana". "Agua" nos trae aires puros y cristalinos, sonido acústico para una de las letras más brillantes del Lichis ("me suda verte llorar, menos meas...escupo el 65% de mi ser en caudal sin medida que ahogue tu sed...."). El pop-funky de "Odio" nos sitúa em un atardecer-anochecer en busca de algo de juerga, mientras Lichis relata filias y fobias con tremenda cadencia y versos sobresalientes ("los ojos llenos de nubes, las botas llenas de mierda"). "Verborrea", uno de los títulos que mejor definen al Lichis, incorpora de nuevo aires latinos, rematados con un final carnavalesco-brasileiro. Y el disco lo cierra otro canción intensísima, "Palabras de gasolina", en dónde el otro héroe del Lichis, Dylan, ronda de nuevo por un texto melancólico y doliente , incluyendo una irónica referencia a Ramoncín ("reinventé cuatro tópicos manidos, versifiqué mis desvaríos, alcanzando cierta fama como orador comprometido en todos los debates televisivos que hasta las madres comentaban al verme quien bien habla este chico pa ser tan punky y tan autodestructivo").

Todo esto consiguió la inestimable cifra de ventas de 2700 discos (yo tengo 2). Esto provocó una enorme crisis de fe en el Lichis y en DRO, que apunto estuvo de acabar con la carrera de este buenazo. Sea injusto o no, Lichis parece aborrecer bastante esta obra, ya que en directo ya no interpreta una sola de las canciones que la conforman.

Quizá dentro de 10 años algún iluminado de la Rockdeluxe descubra este disco y Lichis acabe haciendo una gira por el veinte aniversario de su publicación, tocándolo en directo. Mientras tanto solo nos queda su sonido y su preciosa portada. Y este humilde post.