jueves, 11 de noviembre de 2010

Imaginación al poder

En la música hay hoy día muchas teorías sobre la crisis, la piratería, la SGAE, etc... Oímos muchas opiniones sobre lo jodido que está todo y que no hay dinero para nada.

Pero la creatividad que tan presente ha estado en esta manifestación cultural llamada música ¿dónde está?

¿Qué seria del rock o la fusión, por citar sólo algunos ejemplos, si nadie hubiera ideado y luego trabajado sobre nuevas formas de expresión?

Hacen falta soluciones y no problemas aunque mientras llegan con cuentagotas las salas siguen cerrando.

Alguien decía que los conciertos sería la clave para seguir sosteniendo el negocio y en parte tiene razón a pesar de que alguien levantará la voz sobre el precio y el encarecimiento de entradas, bebidas en barras, etc... Gracias a esto debe producirse una criba importante. Todos aquellos que hace 5-7 años sacaban un disco y se aseguraban miles de copias vendidas sin necesidad de forzar ni un ápice su garganta son quienes realmente se acojonan y ven el panorama bastante negativo.

Frente a estos, la otra cara de la moneda, el más puro romanticismo, el boca a boca de un concierto a otro. Un camino difícil, mucha carretera, sinsabores, pero más auténtico y donde realmente la respuesta del público dictará sentencia sobre la valía del grupo o cantante en cuestión.

Así que, terminando mi reflexión, los consumidores de música seguimos teniendo un gran poder, un afán consumista y sólo necesitamos buenas ideas y que se inviertan en ellas y algo se está moviendo al respecto. Marcas y bancos que organizan concursos de talentos, giras secretas y gratuitas con grupos de primera fila (aún estoy pensando en el San Miguel´s Unique con Franz Ferdinand), etc... Todo esto...bienvenido sea.

sábado, 2 de octubre de 2010

U2 pasó por Sevilla

Si mi anterior entrada hacía referencia a los Stones, esta vez toca escribir sobre los irlandeses U2 y su reciente paso por Sevilla.

En primer lugar, como sevillano que soy, hay que agradecer a todo aquel a quien competa que en poco espacio de tiempo la ciudad haya acogido a figuras internacionales como Springsteen, Madonna, ACDC o los mencionados U2. Al margen del abandono que sufren las salas siempre gusta que tu ciudad sea referente y escala en las diferentes giras.

Centrándome en el concierto en sí e intentando que esto sea lo más parecido a un blog y no una crónica, diría que asistí a un sobresaliente ejercicio de "magnificiencia". El espectacular escenario, llamado "la garra" provocaba el embobamiento en numerosas ocasiones con lo que la mitad del ejercicio estaba hecho.

Y la banda...pues resulta curioso que, en especial Bono como cabeza visible, capaz de convocar a 80.000 personas encarna el anti-rocker. Sin desmelenarse, sin dar un salto, sin correr, ni gritar ni recrearse en las poses y creo que sin siquiera sudar, Bono aprenta tranquilidad, elegancia, alguien no dado a los excesos, frío y calculador sin mucho atisbo de emoción en él y su aura. Y, a pesar de una cantidad de decibelios algo excesiva, una gran voz que sin necesidad de los frecuentes coros que tapan las carencias de un cantante, embelesó e hizo que asistiéramos a un buen concierto.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Setenta años y girando

Aprovechando la noticia de que los Rolling Stones anuncian que planean una gira para 2011-2012 (nadie se atreve a decir si será la última o no, visto lo visto) me gustaría opinar un poco de esta legendaria banda, con 50 años de carrera a sus espaldas.

Tuve la oportunidad de verlos en su anterior gira y reconozco que, cuestiones económicas aparte, a pesar de los 70 años que rondan prácticamente todos no me parecieron en absoluto unas viejas glorias que se arrastren sobre el escenario.

Mick Jagger representa un modelo de "frontman" imitado hasta la saciedad pero que en sí mismo aún conserva esa esencia rockera que le da autenticidad. Un disco como "Exile on Main Street" ha sido recuperado recientemente de un mal disimulado ostracismo y las excentricidades de Keith Richards mantienen a la banda en un constante protagonismo.

Con todo ello a nadie le debe extrañar esa gira que va maquinándose, ese nuevo afán de dinero y de gloria que se gesta en torno a los Stones, los que se proclamaron "la mejor banda de rock and roll de la historia".

Yo puedo decir que los vi y que guardo con mucho cariño la camiseta con su preceptiva lengua fuera. Y puedo decir que no lo olvidaré.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Quizás con el tiempo

Desde que tengo uso de razón pasaba por las estanterías donde había conciertos grabados, antes en VHS ahora en DVD, sin que fuera un importante reclamo para mi.

Cuando en televisión dan algún concierto apenas ha pasado el efecto de la simple curiosidad suele aburrirme o también pueda que me entre un sentimiento de "envidia" de no estar a pie de escenario integrado en el concierto en sí. Sea como fuere siempre me pareció una sensación descafeinada, un concierto no es lo mismo viéndolo desde un sofá o en un cine tal y como han experimentado en los últimos tiempos.

De hecho, a pesar del consumidor habitual de música que soy en mis colecciones apenas hay 5-6 conciertos y casi nunca los veo por lo que no termino de entender esa "modernidad tecnológica" que lleva a filmar conciertos en 3d ni el éxito que tendrá .

Quizás con el tiempo, cuando ya mi presencia en las pistas, junto a los escenarios, sea más fugaz, selectiva y de poca frecuencia esos DVD´S sean un sucedáneo de obligada digestión o quizás sea el soñar el mejor camino entre los propios recuerdos.

lunes, 19 de julio de 2010

El crítico

Hace unos días tuve la posibilidad de conocer a un crítico musical español. No diré el nombre, por aquello de que Internet es un pueblo, pero el tipo, para cualquiera que lea prensa musical, es bien conocido.

Desde el punto de vista humano me pareció una persona fantástica: simpático, atento, buen conversador, y una enciclopedia del rock con patas: quién fue el productor de aquel mítico disco, quién sustituyó al bajista de aquella banda extranjera en su gira por España en el 86, cuántas versiones se han hecho de esa canción de los 60...y todo ello aderezado con ciertas dosis de cotilleo, que siempre son de agradecer.

Pero la cosa empezó a flaquear en el momento en el que empezamos a poner nuestros gustos sobre la mesa, aflorando entonces el tópico del crítico elitista: X no hacen un buen disco desde que se vendieron a una multi, Y son un grupo de pachanga, Z no son un grupo de rock porque les gustan a las quinceañeras.

Cierto es que también hubo palos para algunos totems del indie, pero al final todas sus argumentaciones se reducían a un simple "es mi opinión, a ti no tiene porqué gustarte". Lo que me sorprendió de todo esto es que al final el crítico no es más que un fan de la música cuya única diferencia con el resto de los mortales es que cobra por ello, pero sin disponer de un lenguaje ni de un discurso mucho más elaborado que el que podemos escuchar en una barra de bar a las 3 de la mañana. Me dio la sensación de que este crítico tenía idealizado un tipo de rock y todo lo que saliese de él, o le parecía una mierda o no le interesaba. De melómano poco.

Más allá del gusto musical de cada uno, del crítico se espera una argumentación sólida, ponderada, que vaya más allá de la anécdota y de la memorización de datos.

Me parece que espero demasiado.