lunes, 19 de septiembre de 2011

Siempre hubo clases, siempre hubo músicos

Hay cosas que por muy modernos que nos creamos no cambian. Mientras curritos en esto de la música (no sólo vale con tener talento) como Miguel Ríos cumplen 50 años sobre el escenario y otros como The Rolling Stones se plantean nueva gira para 2012 coincidiendo con dicho aniversario hay otros que acaban de llegar y piensan que un éxito puntual, quizás merecido eso tampoco lo dudo, les da derecho a ese endiosamiento tan habitual en muchos artistas o grupos de medio pelo.

Hay muchos ejemplos en los que mirarse, siempre me fascinan esas historias de Bruce Springsteen o Bob Dylan tocando en bares minúsculos o pequeños clubs simplemente por el hecho de tocar y no perder ese contacto directo con su medio de vida y su público.

Sirva esta reflexión para subrayar que no sólo de grandes estadios vive un artista, las distancias cortas y el contacto directo (por favor no confundir con las redes sociales) quizás sean menos rentables pero es que de vez en cuando señores dioses hay que volver a la tierra.

jueves, 19 de mayo de 2011

Reabriendo salas

Si hace unos meses le dedicaba una entrada en este semi-abandonado blog al cierre de la Sala Q es de justicia que ahora, meses después, bastante antes de lo esperado, dicho sea de paso, que se reabre con el nombre de Sala Custom le dedique también una columnita.

Sevilla ha cambiado mucho, la demanda cultural casi se va equiparando con la oferta. Cada vez se escuchan menos quejas sobre si fulanito o menganito no pasa por su gira en Sevilla y las semanas se llenan de conciertos de todos los estilos y para todos los públicos. Parece que la etiqueta de que en Sevilla sólo gusta el flamenquito va desapareciendo...menos mal.

Desde luego no ha sido fácil y la apuesta por la música en directo no siempre es satisfactoria en cuanto a asitencia de público ni consecuentemente en términos económicos.

Sea como fuere estamos donde estamos con el apoyo de todos, empresarios, promotores, medios de comunicación, grupos y, fundamentalmente, público. Pero no es momento de autocomplacernos. Es momento de dar un paso más. Quizás en la Custom por su capacidad (y ya que en el Auditorio se empeñan en dar un uso prácticamente simbólico durante el año) tengamos una sala acorde a eventos de otro nivel. Con Andrés Calamaro se cumplió con creces, una figura de talla mundial que merece Sevilla y mereció la Custom.

Mantenemos por tanto, la esperanza de que, además de todo lo que hay, podamos entrar con fuerza en giras y que artistas nacionales y, especialmente los internacionales, dejen de pasar de largo. El público así lo quiere.

martes, 15 de febrero de 2011

Antes y ahora

Suele decirse que ahora va tod muy deprisa. Los nuevos medios, que ya no son tan nuevos, y la tecnología ha transformado la sociedad en una máquina devoradora de consumo realmente brutal.

Hoy día nos llegan discos y nuevos grupos a diario y en una amalgama de estilos diversa y hasta distante entre sí.

Con mi nuevo intento por escuchar los 1001 discos que cierto autor recomendaba en su particular libro no deja de sorprenderme que en este particular viaje al pasado que he emprendido (empezando por los años 50) la música contaba con un gusto y una pausa que, al menos para mi, no pasa desapercibido.

Realmente los medios de grabación y de promoción de antes distaban mucho de los de ahora pero viendo el resultado y que hayan "sobrevivido" auténticas estrellas como Sinatra o Elvis me lleva a reflexionar si la digestión lenta de antes está directamente relacionada con la posterior relevancia y supervivencia o...dicho de otra forma...¿qué grupo o artista de hoy tendrá alguna importante consideración 60 años después?

Sinceramente dudo que Lady Gaga, fenómeno de masas en la actualidad sea el Sinatra del 2070 aunque quién sabe...

viernes, 10 de diciembre de 2010

Costumbres de escenario

Cada cual ya lleva a sus espaldas bastantes conciertos de distinto pelaje. Supongo que es fácil identificar esos recursos con cierto tufillo recurrente y efectista que, a base de repetirse hasta la saciedad, a veces precisamente y por poco creíble consiguen el efecto contrario del deseado de encontrar una ovación o una respuesta del público enfervorizada.

Y no se escapa nadie, o casi nadie. He visto al propio Bono hacer el clásico jueguecito de yo digo eooo y los demás lo repetís igual o a otros muchos nombrar la ciudad donde se encuentran o incluso intercalarla en medio de una canción como gesto sublime de admiración (salvo por el detalle de que el mismo número es repetido en cada población donde se celebre el concierto de turno).

Mucho más lamentable es intentar "picar" al público con referencias a otras ciudades supuestamente "enemigas" como también he tenido ocasión de comprobar.

¿Falta imaginación? ¿estas supuestas fórmulas de ganarse al respetables son inagotables?

Supongo que existen mejores maneras de "honrar" a un determinado lugar, de innovar, de hacer versiones de grupos locales, contar alguna vivencia personal...; en fin algo distinto, si no es mucho pedir.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Imaginación al poder

En la música hay hoy día muchas teorías sobre la crisis, la piratería, la SGAE, etc... Oímos muchas opiniones sobre lo jodido que está todo y que no hay dinero para nada.

Pero la creatividad que tan presente ha estado en esta manifestación cultural llamada música ¿dónde está?

¿Qué seria del rock o la fusión, por citar sólo algunos ejemplos, si nadie hubiera ideado y luego trabajado sobre nuevas formas de expresión?

Hacen falta soluciones y no problemas aunque mientras llegan con cuentagotas las salas siguen cerrando.

Alguien decía que los conciertos sería la clave para seguir sosteniendo el negocio y en parte tiene razón a pesar de que alguien levantará la voz sobre el precio y el encarecimiento de entradas, bebidas en barras, etc... Gracias a esto debe producirse una criba importante. Todos aquellos que hace 5-7 años sacaban un disco y se aseguraban miles de copias vendidas sin necesidad de forzar ni un ápice su garganta son quienes realmente se acojonan y ven el panorama bastante negativo.

Frente a estos, la otra cara de la moneda, el más puro romanticismo, el boca a boca de un concierto a otro. Un camino difícil, mucha carretera, sinsabores, pero más auténtico y donde realmente la respuesta del público dictará sentencia sobre la valía del grupo o cantante en cuestión.

Así que, terminando mi reflexión, los consumidores de música seguimos teniendo un gran poder, un afán consumista y sólo necesitamos buenas ideas y que se inviertan en ellas y algo se está moviendo al respecto. Marcas y bancos que organizan concursos de talentos, giras secretas y gratuitas con grupos de primera fila (aún estoy pensando en el San Miguel´s Unique con Franz Ferdinand), etc... Todo esto...bienvenido sea.