domingo, 26 de enero de 2014

Una vez dije no

Se aconseja leer acompañado de Qué grande es esto del amor de Café Quijano http://www.youtube.com/watch?v=r1oRbhG3kj8

Una vez dije no. Ella me habló de su amiga. No hacía falta convencerme pero me argumentó en términos de sensualidad lo que supondría mostrarme ante ella tal y como ya lo hacía con la que yo creía mi pareja. Aquella vez dije no, no sé si por pudor o por conveniencia. Tal vez por satisfacción total hice caso omiso a la fantasía que se me planteaba ante mis ojos....

Pero yo ya no soy aquel. Yo ya no creo en muchas cosas sino que creo en muchas otras. Y en esta disyuntiva aparecísteis las dos. Tan distintas, tan complementarias, tan oportunas, tan deseables....

No sé si estuve bien, mal, procedente.....bueno creo que sí lo sé. Tres bocas que buscan respuestas y que en vez de eso encuentran otras bocas, otras preguntas, respuestas en forma de besos, de lenguas de placer, de sexo.... ¡qué grande es esto del amor!

viernes, 17 de enero de 2014

Tú no me entiendes

Se aconseja leer acompañado de You don´t understand me de Mando Diao http://www.youtube.com/watch?v=p-WZCXjiwYU

Te hiciste tu propia idea sobre mi. Al principio me divertía que interpretaras mis actos y que lo intentaras encajar todo en tu propio puzzle. Después me di cuenta que eso era peligroso, que debía guiarte, enseñarte lo que hay dentro de mi.

No lo conseguí, no me entiendes. No hay explicaciones para ciertas cosas, no hay normas de comportamiento estandarizadas, al menos en mi. Por mucho que busques acabarás agotada y frustrada y yo seguiré mi incomprendido camino hasta el final.

La predicibilidad es algo que aburre tanto como ver una mala película dos veces. La primera vez puede ser un error casual, la segunda denota cierto masoquismo intelectual.

Tú no me entiendes pero tranquila, no eres la única. En el fondo en eso nos parecemos...yo no siempre me entiendo a mi mismo.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Mordiendo copas

Se aconseja leer acompañado de Copa Rota de Los Rodríguez http://www.youtube.com/watch?v=4IN2O4Sjk8M

Vuelve este tiempo que tantos recuerdos me trae. Los lejanos y los cercanos parecen separados por un enorme muro. Sobretodo es el frío el que rememora esas noches de obsesión y locura que aún me persiguen en mi laberinto vital.

Era una noche fría cuando mordí esa copa con inconsciente rabia. No me podía permitir llorar más y la sangre de mi labio superior cortado se derramó en lugar de las lágrimas. Sólo lo siento porque era un vino caro y la copa estaba casi entera así como las miradas de pena y condescendencia que recibí a continuación.

Salí de aquella casa buscando consuelo en el aire del exterior pero seguía haciendo frío. Una amiga me hablaba, me abrazaba pero en mi cabeza seguían flotando las palabras de aquella carta que recibí.

No sé en qué momento lo decidí pero hoy me miro las manos y siguen sujetando esa copa rota.Va conmigo a todos los bares ahorrándoles la limpieza y el uso de su propia vajilla y me lo agradecen los sorprendidos camareros que siempre que me marcho siguen murmurando entre ellos acerca del extraño del sombrero y su copa rota.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

don Alguien

Se aconseja leer acompañado de suma y sigue de Estopa http://www.youtube.com/watch?v=QlVWFNlP_IU

Nunca había sido don nadie, desde la cuna ya era un don Alguien. Querido y mimado en un entorno familiar aburguesado y no en demasía recto siempre tuvo el dinero por castigo.

Socialmente don Alguien empatizaba con suma facilidad. Se había acostumbrado a la amabilidad y a los sonrisas en torno a él.

Profesionalmente le fue fácil decidir y con cabeza para los negocios pronto regentó dos club de jazz en la ciudad de éxito y beneficios.

En cuestiones de amor era diferente. Había optado por esos amores fáciles de usar y tirar para apagar su sed de deseo y compensar queriéndose mucho lo que en otros aspectos pudiera echar de menos.

Un día que se sentía solo arrancó su coche y lo condujo hasta llegar al casino. Era noche de tantas. Nadie le esperaba en casa, a nadie necesitaba dar explicaciones. Empezó apostando en la ruleta pequeñas cantidades, de forma timorata.

Quería conocer el riesgo y en el fondo desprenderse de lo que había causado en él esa incapacidad de sacrificio o sufrimiento que , en cambio, tantos envidiaban de él.

Le acercaron una nueva copa que saboreó con gusto. Apostó todo lo que tenía, había llegado el momento. Si lo perdía todo, clubs de jazz incluídos, había fantaseado con abandonar la ciudad, coger la guitarra y conocer el mundo sin que el tiempo le dijera nunca cuándo. No se despediría de nadie, en el fondo tampoco nadie lo echaría especialmente de menos.

La pequeña bola de acero comenzó a disminuir su velocidad. Don Alguien la miró primero con angustia y luego calmándose y fijando su mirada entre colores negros y rojos alternos.

La bola se detuvo.

domingo, 3 de noviembre de 2013

El joven aprendiz de pintor

Se aconseja leer acompañado de Mario de Mclan http://www.youtube.com/watch?v=mQFfKwb-rr8

No hace tantos años, o al menos a mi no me los parece, conocí a un joven aprendiz de pintor.

Aquel chaval canijo y despistao se convirtió en mi amigo y compañero mientras compartíamos el camino de ida al colegio (siempre deprisa y medio dormidos) y el de vuelta (ya más relajados y hambrientos) a casa.

Caminábamos por aquel parque haciéndonos adolescentes y poco a poco el mundo se iba abriendo ante nosotros. Tú por entonces eras el bohemio y quien no creía en nada, yo sin embargo prefería creer en todo y empezaba a creer en mi.

También íbamos al fútbol juntos, otra de tus pasiones y jugando por tu banda, la izquierda, eras mucho mejor que yo y que la mayoría. Aunque eras poco disciplinado con los horarios... a esos pases en velocidad nunca llegabas tarde.

La universidad no nos distanció. Tú ibas buscando tus bellas artes, sacando tu talento dormido. Yo te abrí a mis nuevas amistades y era imposible no cogerte cariño. Tu risa, tu actitud desenfada y tus ganas de divertirte las encontraba cada vez que las buscaba.

Me abriste la puerta de tu casa, de tu vida, de tus confidencias y de nuestras partidas de ajedrez que casi casi casi siempre me ganabas. El joven aprendiz de pintor también me abrió las puertas de su enfermedad de las que desgraciadamente tuve que aprender tantas cosas que no quise.

Un día como este de otoño y de combatir los primeros fríos con los fuegos de una barbacoa, montado en el coche de un gran amigo me contó que mi compañero se había ido. Alguna vez había avisado que se iría pero los corazones no entienden ni de avisos ni desde aquel día de porqués.

Sin embargo hoy que me he desperté mirando tu cuadro sé que fuiste a por luz para tu paleta de colores. Esa luz que un día perdiste. Tu cuadro es lo más importante de mi casa, lo guardé durante años esperando el momento adecuado para colgarlo. Pero hay muchos más cuadros que pintaste para mi: todos esos momentos que vivimos juntos, hasta las conversaciones más absurdas de un chaval, siguen en la pinacoteca de mi alma en un lugar preferencial. Y te aseguro que no les falta luz.