
Si tuve los destinos
Entre la razón y el loco desatino
Fue porque conocí juegos prohibidos
Para morir viví, Muero por estar vivo
Entre la razón y el loco desatino
Fue porque conocí juegos prohibidos
Para morir viví, Muero por estar vivo
Se va el maldito entre los malditos, haciendo realidad todos los rumores que tantas veces corrieron. Mientras que para algunos la tragedia vital es una pose, en Antonio se percibía como un sino que le ha perseguido hasta el final.
A pesar de talento y de su sensibilidad, Antonio Vega fue un artista discontinuo, que dejaba salir su magia con cuentagotas. Su discografía está plagada de canciones brillantes y emocionantes, pero nunca llegó a publicar un disco "redondo". En todos falta o sobra algo. Tampoco sus directos fueron especialmente vibrantes. En los últimos años su deterioro físico era notable, aunque se agarraba a la guitarra y al micro como quien coge un clavo ardiendo. Quizá la música es lo que le hizo sobrevivir a sus tormentos, a la pérdida de Marga.
Siempre me emociona mucho escuchar "Me quedo contigo", canción de los Chunguitos que Antonio versionó en "Escapadas". A pesar de que no estaba convencido de tocarla, Marga le convenció para hacerlo. Poco después Marga falleció, convirtiéndose la canción en un pequeño homenaje de Antonio hacia ella.
Encasillado siempre como cantautor y letrista, Antonio Vega ha sido un guitarrista potente, mucho más cercano al rock de lo que normalmente se ha creído. Ya en Nacha Pop algunas canciones jugueteaban con pop acelerado y el rock surfero. Y en solitario, discos como "No me iré mañana" o "De un lugar perdido" mostraban robustas canciones en las que la electricidad rodeaba sus textos.
Como me decía hoy un amigo, ahora nos esperan días de escuchar "Chica de ayer", canción icónica de Antonio, pero que probablemente no sea lo mejor de su repertorio. De las muchas versiones que he escuchado, tanto por parte de Antonio como de otros artistas, me parece que la más emocionante es la que firmó Germán Coppini en el disco de homenaje que se le hizo a Antonio en el 93.
Una de mis debilidades con Antonio es la versión que hizo de "La carretera" de los Hombres G, canción que en sus labios se torna en una bella "road-movie" musical
Frágil y bello, como sus canciones. Así era Antonio Vega. Hasta siempre.