viernes, 26 de septiembre de 2014

Adiós

Se aconseja leer acompañado de Adiós de Full https://www.youtube.com/watch?v=c9313hAgVfE

Los pozos se agotan. Nada es para siempre...bueno sí, hay cosas que son para siempre pero tú no lo vas a ser.

Lo he decidido. Voy a volver a huir...¿ves qué bien se me da? ya son 2 años de prácticas. Espero que cualquier día de estos me den el título y exhibirlo con orgullo sobre el cabecero de mi cama, esa cama a la que ya no te vuelvo a invitar.

Pero no me culpes a mi. El verano dura lo que dura y el otoño tenía que llegar. Ya lo sabías así que límpiate esas lágrimas de hipocresía y de falsa sorpresa porque no vas a conseguir que me sienta peor de lo que ya me siento.

Ya te dije que de mi sólo tendrías mi cuerpo y ciertos momentos lúcidos de compañía y de nihilismo sostenido. Si querías un final feliz sólo debes de empezar de nuevo el libro y elegir dónde termina la historia.

Yo con tu permiso vuelvo a remontar el vuelo, buscar de nuevo el calor que ya no me das, volver a migrar buscando lo que nunca encontraré.

He ensayado muchas despedidas...espero que esta esté a la altura de lo que mereces. Mientras escribo brindo con mis palabras por tu mirada, esa que segura embruja a cualquier otro más vulgar que yo.

Adiós pasado, hola destino.

martes, 2 de septiembre de 2014

Bolsas de compras en tiendas caras

Se aconseja leer acompañado de Riding to New York de Passenger https://www.youtube.com/watch?v=8akmRpjXtjs

Cuando la conocí ya iba hacia Nueva York. ¿Si no para qué tanto tiempo invertido en su vida en estudiar inglés? Debí haberme dado cuenta cuando empezó a ver las películas en V.O. o a sentir simpatía por Woody Allen.

Además empezó a escuchar folk...ya iba inexorablemente hacia Nueva York. Ahora recuerdo mirar a través de ella justo cuando ella se marchó, ahora siento que seguí mirándola mucho tiempo más mientras ella ya había partido y no estaba a mi lado.

Ahora entiendo esos sueños en los que pasea con bolsas de compras en tiendas caras entre rascacielos o esas sonrisas perdidas entre Brooklyn y Manhattan, o quizás visitando Chicago...

Cuando la conocí ya buscaba su lugar, creo que aún lo hace, por eso no deja de ir a Nueva York donde el afecto y lo impersonal amanecen cada día en la misma cama y no se preguntan nunca el porqué.

En otros sueños ha encontrado una cafetería favorita y lee un libro diferente cada día ajena a todo, incluso ajena a Nueva York. Cuando no quiere pensar se mezcla con el tráfico, con la gente, anda sin dirección y el ruido calma su alma de forma extraña.

Cuando la conocí ya iba hacia Nueva York y yo aún la espero en Nueva York.

viernes, 15 de agosto de 2014

Small town girl

Se aconseja leer acompañado de Don't Stop Believin' de Journey https://www.youtube.com/watch?v=VcjzHMhBtf0

Las chicas de pueblo tienen pocas opciones. Quizás te llamas Emily, quizás llevas toda tu vida sin salir de esas tres calles que conforman tu rutina. A lo mejor sueñas con escapar, con dejarte llevar por las estrellas que cada noche contemplas desde la ventana de tu vieja caravana entre los ronquidos y suspiros de papá y mamá.

Puede que trabajar de camarera aportara cierta emoción, sonreías a cada forastero fantaseando que alguno te enamoraría y te sacaría de aquel rincón de Budweisser y country enlatado. 

Cuando nadie te veía empuñabas el micrófono cantando bajito, tímida y precavida, sin que nadie supiera de tu voz ni de tu vida. 

Nadie te preguntaba si eras feliz, quizás porque todos conocían la respuesta. Bastaba con verte noche tras noche, tras la barra, entre espuma y anhelos sirviendo en dosis de pintas la cantidad diaria de soledad y frustración tolerable.

Un día paró por casualidad un chico urbanita en tu bar. No quería soledad ni frustración, al menos hoy no. Captó tu sonrisa, esa curva de labios invisible para la mayoría pero tan viva para él. Sin verguenza y animado por cada vez más amplia sonrisa y cada vez más generosa cerveza el forastero embelesó a Emily con historias de ciudades y gentes más allá del bar, más allá del mar. Con cuidado rozaban sus manos sobre la barra, invisibles a los demás, con feminidad Emily se giraba, orgullosa y erguida, a sabiendas de que era objeto de contemplación.

Aquella noche, Emily y el forastero hicieron el amor en un coche descapotable con las estrellas del desierto de testigo. Aquella noche la chica de pueblo dejó de ser esa paciente y resignada mujer que tal y como lo fue su madre, sólo se resignaba ante una vida plana, suficiente y anodina.

Aquella noche todo fue increíble, todo fue como un sueño donde el aire cálido y húmedo salpique de pasión un extraño lugar, sito en ninguna parte, sito en el corazón de Emily.

lunes, 21 de julio de 2014

Haruki

Se aconseja leer acompañado de Sierra y Canadá de Sidonie https://www.youtube.com/watch?v=EfD57jYt2Q4

Haruki era un androide único. Fue el primero de su serie y lote con apariencia humanoide y con una reproducción exacta de cada órgano y piel. Contaba con los excelentes cánones de belleza griegos e italianos y hasta podría decirse, afinando la puntería que se diseñó a semejanza de esas estatuas de Miguel Ángel que durante tantos siglos se contemplaban y admiraban.

Siendo el primero de su clase, se usó para todo tipo de experimentos con un ánimo y disposición inmejorables, propios de un androide, y con resultados sobresalientes en todos los campos.

Sus constantes vitales superaron cada prueba, sin apenas ajustes y Haruki no dejaba de sorprender a propios y extraños.

Llegó el turno del experimento R707/88 y Haruki mostraba un aspecto impresionante. Recién cumplía 18 años y casi parecía sacado de la máquina matriz. Durante semanas se le metió en un pequeño apartamento conviviendo con Zihua, otra androide de más avanzado desarrollo.

Zihua estaba programada para resultar el complemento perfecto a Haruki. Habituado a vivir en la soledad de un laboratorio y a la rutina de las batas blancas e ingenieros, Haruki empezó a descubrir otro tipo de vida androide.

Gracias a Zihua aprendió la esencia de cosas que hasta entonces habían permanecido escondidas. La música de una sonrisa, el lenguaje de una mirada, el calor de una mano sobre la suya...estaban humanizando a Haruki. De nuevo el experimento estaba resultaando ser todo un éxito.

El R707/88 llegó a su fin y Haruki y Zihua quedaron separados, aislados tras su convivencia.

Haruki, el androide excepcional que había resistido 18 años de pruebas y ensayos fue encontrado al día siguiente con el corazón parado y con un último mensaje escrito en su disco duro que decía...Zihua.

martes, 24 de junio de 2014

La hora de los necios

Se aconseja leer acompañado de Paint it black de The Rolling Stones https://www.youtube.com/watch?v=sjVE0YT7E2w

He despertado y no estoy en 2007. Mañana me acompañará la misma música pero distinta gente. Por más que busque a mi alrededor sólo estarás dentro de mi, extrañamente lejos de mi.

Mi corazón infinitamente joven se volverá viejo con los primeros acordes y las lágrimas ocuparán esos ojos que hace 7 años veían cómo sorprendida te ponías ese anillo, ese mismo anillo que tantas veces acaricié en el bolsillo comprobando que seguía allí. Ahora esas manos se cerrarán, con la rabia de los necios.

Mañana me espera historia viva de la música, oh afortunado momento, oh envidiado ser. El rock es llanto, rabia...¿verdad Mick? El rock es para los necios como yo. Si nunca sufriste lo tuyo es el pop.

Cuando escuche esa canción volveré a 2007, antes de que el cielo se pintara también de negro, cuando la luz tenía colores sinónimos de sueños.

Cuando vuelva sólo espero no encontrarme solo, no quiero que se acabe la canción, se vacíe el  estadio y el silencio se apodere del escenario una vez más porque entonces me subiré con mi vieja guitarra y seguiré entonando estos viejos acordes hasta que desde algún sitio me oigas y pidas que no la cante más y que ser un necio no valga la pena. Ya la ha valido bastante.