lunes, 20 de marzo de 2017

Y Johnny fue bueno

Se aconseja leer acompañado de Johnny B. Goode de Chuck Berry https://www.youtube.com/watch?v=ZFo8-JqzSCM

Tanto tienes tanto vales. A veces sólo tienes una vieja raqueta de madera, sin cuerdas, que usas a modo de guitarra. Y aprovechas que salen tus padres para poner la radio a todo volumen y soñar que eres un gran guitarrista o cantante, o ambas cosas.

Y escuchas canciones y esas voces te dicen que en esa casa de campo no está tu sitio. Tampoco está en la escuela pues te aburre estudiar y se te hace duro que nadie te comprenda, que nadie hable tu idioma, que nadie se parezca a ti.

Trabajas duro, te compras una guitarra, te vas a la ciudad y descubres como tus manos acarician esa vieja guitarra de cuarta o quinta mano a la que le falta una cuerda. Pero eso a ti no te importa. Te gusta mezclarte con los músicos callejeros que encuentras y todos te cuentan que alguna vez, alguna noche, fueron estrellas. Que en un garito entre humo y cerveza hubo un cartel con su nombre en grandes letras y los aplausos y el entusiasmo del público embriagaba más que cualquier licor.

Tienes hambre, tienes frío pero también tienes una guitarra y tus manos se mueven deprisa sobre ese mástil astillado. No aprendes, inventas y pronto te conviertes en un guitarrista callejero más. Y es entonces cuando escribes una canción sobre tu vida, sobre cómo has llegado ahí, sobre cómo has perseguido un sueño y que sin mucho que perder has llegado hasta ella: tu guitarra. Con ella formarás un tándem imparable y todos los demás guitarristas suspirarán tener vuestro estilo. Mano y cuerda, rock and roll.

Tanto estilo tanto vales. Y no volvió a su casa de campo, ni a la escuela. La estrella vuelve a su sitio. La estrella está en el cielo.